
Los niños dentro de nuestra religión ocupan un lugar importante pues ellos representan la alegría, la inocencia, el crecimiento, la evolución, el aprendizaje y el corazón puro que todo aquel que pertenezca a nuestras filas debe tener para conseguir su crecimiento espiritual, moral y la gracia de las entidades.
Nuestra religión también predica la NO discriminación ya sea de raza, deficiencia física, sexo, condición sexual, razón social y económica, aunque no debemos olvidar aquello que dice que la Umbanda es la bandera de los pobres.
Pero sin embargo hoy por son pocos los que practican lo que predican y después están los otros, como por ejemplo: personas que se ríen de la desgracia de un niño , se mofan de la condición sexual de una persona, se jactan de tener 3 monedas en el bolsillo, aquellos que aborrecen a personas con malformaciones físicas, si mi amigo así como lo lee, estos son ejemplos verídicos, por dar un ejemplo un Pai jefe de casa que le dice a la mamá de un niño/a con síndrome Down entre otras malformaciones, “no me traigas a tu nene/a a las sesiones porque causa impresión”. Y aquí es donde yo pregunto ¿ para que están las sesiones? Para juntarnos a tomar una copita, para cantar a coro el punto de moda o para darle un conforto a estas personas.
¿Quién es juez para reírse de un pobre, de un enfermo, de un travestido o gay, de un chino, de un negro que de esos casos también los hay, de un anciano o inclusive de los que ya no pueden defenderse?
Pero después sacan a relucir sus collares haciendo alarde de lo que no practican o sea la solidaridad, y el ser nobles integrantes de nuestra fe. No digo esto en el afán de atacar si no como siempre y aquellos que siempre me han seguido con lo que escribo lo hago para que reflexionemos en soledad y pensemos por un instante que estamos haciendo.
Olodumare nos puso a todos sobre esta tierra y no consideró a nadie defectuoso como no para vivir en este mundo.
¿Quien es el Juez o los jueces? La foto lo dice todo.
Asé Fun O¡
Pai Sebastián de Bará Lodê